El tema del terrorismo y el narcotráfico ha llevado al Gobierno de Estados Unidos a tomar decisiones que afectan profundamente la vida de sus ciudadanos y, también, la de las personas que visitan la nación. La última de ellas fue aprobada la semana pasada y, que palabras más palabras menos, permite a los agentes de inmigración y aduanas retener, confiscar o cualquier término parecido, los computadores portátiles de viajeros que visiten el país y de ciudadanos que quieran salir de él y que puedan ser considerados sospechosos. Y no solo eso, pues los agentes también podrán confiscar equipos electrónicos como MP3, software, teléfonos móviles, entre otras cosas, que puedan ser considerados como sospechosos, sin que el afectado tenga posibilidad de exigir su devolución de forma inmediata, pues la nueva política del Departamento de Seguridad de la Patria (HomeLand Security), los autoriza a quedarse con el equipo todo el tiempo necesario y, además, ha revisar toda la información que éste contempla.
De esta manera, la privacidad de todos, pues también los propios ciudadanos norteamericanos estarán sometidos a la nueva disposición, quedará desprotegida y podrá ser analizada por las autoridades de inmigración y, en algunos casos, por los agentes de los distintas fuerzas de seguridad de la nación.
Y es que la última "locura" americana pondrá en tres y dos a los millones de personas que visitan al país y que llevan consigo sus equipos tecnológicos, entre ellos laptops, Pen drive, videocámaras, iPods, software, libros y música descargada de manera ilegal.
Hace sólo un mes, las autoridades habían recibido las notificaciones para iniciar los procesos de chequeo de actitudes sospechosas en equipos electrónicos, pero no fue sino hasta hace unos días cuando la confirmación llegó a sus respectivas delgaciones.
La alarma se ha encendido en el país, pues con esta decisión y otras que se han tomado, los ciudadanos están sintiendo una profundización del Estado Policial que está afectando la privacidad que por siempre han tenido.
El senador demócrata por el estado de Wisconsin Russel Feingold, ha cuestionado muy fuerte la decisión y sobre todo las políticas aplicadas por los agentes de inmigración y, para contrarestarlas, ha dicho que piensa trabajar en la introducción de legislaciones que exigirán una sospecha razonable para que los agentes puedan retener los equipos de los ciajeros, así como prohibir la conformación de perfiles por raza, religión o nacionalidad.
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